Soñó que su esposa soñaba con otro. Ella sospechó que él sospechaba de su aventura y tomó ciertas precauciones. Fijó una hora en la que a él le fuera imposible dejar la oficina para vigilarla y citó al amante en esa ciudad que su esposo odiaba.
Aun así, el hombre abrió la puerta del hotel y los encontró. ” ¡ Si te me acercas, despierto!”, dijo la mujer con ese tono decidido que tienen todas las mujeres cuando ya no aman. El hombre, aterrado por la sola idea de quedar atrapado en el sueño de una ciudad tan fea y peor aún, la descarga que le daría el jefe por ausentarse de la oficina, retrocedió sumiso y volvió a su sueño; total, es solo un sueño, y se acurrucó en la almohada.

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Dayana López
Envolvente historia